
Purujosa
Resumen
Enclavado en las estribaciones del Moncayo, Purujosa es la última localidad aragonesa antes de Soria y gran parte de su término pertenece al Parque Natural del Moncayo. Su historia documentada arranca en 1177, cuando Alfonso II donó el lugar al monasterio de Veruela; más tarde pasó a manos de los condes de Morata, que lo retuvieron hasta el siglo XIX. El casco urbano, conocido como «el nido de Águilas del Moncayo», conserva muestras de arquitectura rural y calles empinadas como la de Tarazona o la de la Amargura. Entre su patrimonio destaca la ermita de la Virgen de Constantín, de origen románico y ubicada dentro de una cueva, que alberga una talla románica muy venerada en la comarca; la iglesia del Salvador, también románica pero con reformas del siglo XVI; y el peirón de la Virgen de la Leche, único superviviente de los dos que tuvo el pueblo, aunque en estado ruinoso. En el entorno natural sobresale el barranco de Valcongosto, un cañón calizo dentro del parque natural, y numerosas cavidades que hacen de la zona un lugar propicio para la espeleología. La economía tradicional, basada en la ganadería de subsistencia y el escaso regadío de la vega del Isuela, decayó a lo largo del siglo XX, provocando un fuerte despoblamiento; en la actualidad muchas casas se han rehabilitado como segundas residencias.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Estadísticas
Posición de Purujosa en su provincia, comunidad y España
más alto que el 94% de su provincia
pierde población más rápido que el 87% de su provincia
pierde población más rápido que el 89% de su provincia (20 años)
Paro registrado · menos de 5 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable