Oseja
Resumen
Oseja tiene su origen en el asentamiento de la tribu bereber de los Awsaya, de cuyo nombre deriva el topónimo actual, fundado durante la presencia musulmana en el siglo VIII. Antes, en el siglo IV a. C., el cerro de Peña La Muela albergó un poblado celtíbero de la etnia de los belos, del que se conserva una muralla de tipo sándwich y un urbanismo de casas adosadas, con una economía basada en cereales, legumbres, vid, olivo y ganadería. Tras la conquista cristiana, Alfonso I el Batallador donó la villa a la Orden del Santo Sepulcro en el siglo XII, que la mantuvo hasta 1301, cuando pasó al señorío del obispo de Tarazona, régimen que perduró hasta la abolición de los derechos señoriales en 1834.
Su patrimonio incluye la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, de origen románico del siglo XIII muy reformada en el barroco, con yeserías mudéjares y un retablo mayor del XVII; los restos de un castillo erigido durante la Guerra de los Dos Pedros, convertido hoy en vivienda; y un conjunto de bodegas excavadas en la roca que reflejan la tradición vinícola local. El Museo de Agricultura Tradicional recuerda las labores agrícolas y la elaboración del vino. Las fiestas patronales se celebran el 3 de febrero (San Blas), el 15 y 16 de agosto (Asunción y San Roque), y la romería a la Virgen de la Sierra a finales de junio, entre otras. El casco urbano se asienta en la falda de una montaña, en el Somontano del Moncayo, dentro de la cuenca del río Aranda.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Estadísticas
Posición de Oseja en su provincia, comunidad y España
pierde población más rápido que el 92% de su provincia
Paro registrado · 0 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable