
Villalba de la Lampreana
Resumen
La historia de Villalba de la Lampreana está marcada por su pertenencia a la Orden de Santiago, tras la donación del señorío de Castrotorafe por Fernando II de León en 1172. La explotación de sal de sus humedales, conocidos como Las Salinas y hoy protegidos en la reserva natural de Lagunas de Villafáfila, fue una actividad económica relevante desde la Edad de Bronce hasta el Medievo, decayendo con la llegada de la sal marina más barata. El topónimo Lampreana podría derivar de la cría de lamprea en las lagunas salinas, actividad que realizaban los monjes del monasterio de Sahagún. El término municipal incluye la laguna Honda, uno de los espacios más emblemáticos de la reserva, lo que condiciona su entorno natural.
Su patrimonio destaca por la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de origen santiaguista, que conserva cruces de la orden, un retablo renacentista de 1536, una torre cuadrada de ladrillo y un coro del siglo XVI con artesonado labrado. También sobresale un palomar ubicado a las afueras del pueblo, considerado uno de los más bellos de la provincia. Las fiestas locales se celebran a lo largo del año: San Antón, Las Candelas, Santa Águeda, Santa Filomena, Santiago Apóstol y la Virgen de la Asunción.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Estadísticas
Posición de Villalba de la Lampreana en su provincia, comunidad y España
más bajo que el 92% de su provincia
Paro registrado · 5 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable