
Belmonte de San José
Resumen
La historia de Belmonte de San José, también conocido en catalán como Bellmunt de Mesquí, se remonta a la Edad del Bronce y del Hierro, con vestigios de ocupación ibérica. Tras la reconquista, sus tierras fueron donadas a la Orden de Calatrava, que le otorgó Carta Puebla en 1232 y el título de villa en 1337. Originalmente llamado Belmonte, añadió el apelativo de Mezquín en 1916 para diferenciarse de otras localidades homónimas, y desde 1979 adoptó su nombre actual tras una consulta popular.
Su patrimonio arquitectónico está fuertemente marcado por la Edad Moderna. Destaca la iglesia parroquial del Salvador, un templo barroco del siglo XVIII de planta de salón que alberga un valioso órgano construido en 1747. El municipio conserva varios portales de su antigua villa fortificada, como el Portal del Soldevila y el Postigo del Portell, así como una nevera del siglo XVII con capacidad para 300 toneladas de hielo, que ha sido rehabilitada. Entre la arquitectura civil sobresalen la Casa consistorial, edificio renacentista de 1575 que incluye una antigua cárcel, y la Casa Membrado, un ejemplo de arquitectura barroca de 1724. En el entorno rural se reparten diversas ermitas, como la de San José, situada en un monte que domina el valle del río Mezquín, que nace en el propio término municipal.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Estadísticas
Posición de Belmonte de San José en su provincia, comunidad y España
Paro registrado · menos de 5 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable