
Venturada
Resumen
Venturada se asienta sobre una atalaya natural que domina la cuenca del río Guadalix y la vega de Torrelaguna, una posición que marcó su historia temprana. La presencia humana en el término se remonta a época celtíbera y romana, pero fue durante el periodo musulmán, hacia el año 950, cuando se levantó su principal emblema patrimonial: la atalaya, una torre cilíndrica de nueve metros de altura que formaba parte de una red defensiva con otras torres de la marca media. Tras la reconquista cristiana, Alfonso VI repobló la zona, y Venturada quedó vinculada a la villa de Uceda hasta que Felipe II le concedió el privilegio de villazgo en 1593, desanexionándola de la archidiócesis de Toledo. El municipio sufrió una devastación completa durante la invasión napoleónica: en agosto de 1808, las tropas francesas saquearon e incendiaron todas las casas y la iglesia, según consta en un testimonio de la época. El relieve montañoso cuenta con dehesas y un gran acuífero subterráneo que proporciona tierras fértiles para el cultivo, así como yacimientos de piedra caliza empleada en construcción. El término municipal se divide en dos núcleos urbanos separados por la autovía A-1: el casco histórico al oeste, con urbanizaciones como Tolle-Lege, Miravalle y Los Rosales; y la urbanización Los Cotos de Monterrey al este. Del patrimonio destacan la atalaya, declarada bien de interés histórico-artístico, y la iglesia de Santiago, una de las escasas muestras del románico serrano, junto con la ermita de San Benito y una necrópolis medieval descubierta durante las obras de la autovía.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Puntos de interés
2 lugares · 1 con protección BIC
Estadísticas
Posición de Venturada en su provincia, comunidad y España
con más renta que el 96% de su provincia
más denso que el 90% de España
crece más rápido que el 91% de su provincia
crece más rápido que el 89% de su provincia (20 años)
Paro registrado · 82 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable
