El Bonillo
Resumen
El origen de El Bonillo se remonta a la unión de tres aldeas medievales —Sotuélamos, San Miguel de Susaña y Santa Catalina— que, entre los siglos XII y XIII, se agruparon en Cerro Bueno. En 1538, el emperador Carlos I le otorgó el título de villa, eximiéndola de la jurisdicción de Alcaraz. De su pasado se conservan elementos como la ermita de Sotuélamos, las ruinas romanas de San Miguel de Susaña con vestigios de una calzada romana, y la iglesia de Santa Catalina, de estilo renacentista, que alberga una talla de Salzillo y varias tablas atribuidas a Juan de Borgoña. El casco antiguo mantiene una estructura cervantina de calles estrechas y encaladas. En el siglo XVI data también el rollo o picota, símbolo de su villazgo. Su economía combina agricultura y ganadería con una importante presencia de energías renovables: una planta termosolar, parques eólicos y huertos solares. La producción vitivinícola cuenta con dos denominaciones de origen propias, Pago Guijoso y Finca Élez, y la caza menor genera ingresos adicionales. El municipio se sitúa en la divisoria hidrográfica de los ríos Guadiana y Júcar, e incluye el complejo lagunar endorreico de Navalcudia, hábitat de aves esteparias y migratorias.
Fuente: Wikipedia · CC BY-SA 4.0
Puntos de interés
2 lugares · 2 con protección BIC
Estadísticas
Posición de El Bonillo en su provincia, comunidad y España
más extenso que el 92% de su provincia
más alto que el 93% de su provincia
Paro registrado · 161 personas · SEPE · cifra absoluta, sin ranking comparable

